diario de hiroshige

Geben Sie mir eine morsche billige Apfel, und Ich werde Angelhaken einstecken

Comida
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Dame una manzana podrida barata y mi impulso consumista me hará morder el anzuelo o lo que es lo mismo, viva las promociones de “nos reservamos el derecho a hacer que esto se cumpla pero puede que te devolvamos 180 euros”.
A finales de agosto me decidí a comprar el Macbook aprovechando una promoción para educación que decía que si pillabas macbook e ipod juntos, te hacían un descuento de 180 euros. Recorté los cupones, fotocopié facturas, rellené papeles tras interminables visitas al banco y llamadas telefónicas para que los datos fueran correctos y, por fin, mandé con acuse de recibo que no recibí nunca todo esto. A lo largo de la espera por el envío, vi el cambio del viejo ipod nano al nuevo y claro, los que te espetaban en la promoción eran los viejos, limpiando excedentes, pero a ese precio no lo iba a dejar pasar. Hoy me llega respuesta: “su devolución ha sido anulada por estar incompletos los datos”. Tócate los webos. Inmediatamente llamo al teléfono por si tenía alguna duda o queja que me venía con la carta -sin fecha alguna por cierto- y comienza la maniobra de desgaste: media hora sin que nadie me atendiera escuchando musiquita. Me toca el comercial de turno que me pide el número de envío, que de casualidad tenía apuntado casi dos meses después de haberlo pedido. En el momento no lo tenía a mano, así que me pidió o mi mail -con el que hubiese realizado el pedido- o el número de tarjeta conque se compró. Vale, le doy el mail y comienza la comedia. Tras 20 minutos de escuchar la respiración del pavo por teléfono, que más parecía aquello una línea erótica que otra cosa, me dice que no encuentra nada y que si me daba más que me pusiera en "espera musical". No home no, que más me va a dar si llevo ya una hora colgada del teléfono. Lo mandé a tomar y colgué, pero se me olvidó decirle que caballeros quedan pocos y que pese a mi afonía faringitica soy una muyer... Busco el número, vuelvo a llamar y a los 3 minutos me cogen el teléfono, pero me ponen en espera 20 minutos más. Al rato, me dice la comercial de turno que su “coach/entrenador” le dice que tengo que mandar un documento de reclamación con mi firma por fax y que el papel está en la web, a no, espera que lo quitaron, pero que me lo manda por correo en cinco minutos. Pues va a ser que sigo esperando desde esta mañana.

Conclusión, yo no quería un ipod porque ya tenía uno, pero claro, con ese precio, como para no quererlo. Le tenía cierto respeto a esta compañía pero me parece a mi, que me tocó la china de “te jodes”.

Moraleja: vendo ipod nano de color blanco sin usar por déficit económico de 200 euros (*se reservan todos los derechos de la oferta).

¿Habrá algún día hospital de paraplégicos en Langreo o tendremos un museo de los hospitales de paraplégicos?

Asturias
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Lo dudo mucho. si quedaramos en Gijón o similar, igual nos tocaba algo. Aunque los papeles de contratación de las obras de dicho hospital, son como las brujas: haberlos, haylos.
Esperemos que estas noticias de inversión se acerquen a determinados proyectos pendientes y muestren toda esa pila pasta minera que venía por la zona y con las obras del enlace de Riaño se desviaron para otro camino...

Aburrimiento sumo

Comunidad
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Llevo 15 días de currele solina porque el otro becario encontró curro y hasta que no aparezca uno nuevo, aquí estoy. Y eso es duro. Es tan duro que si no fuera por las goteras, que me traen toda la tarde poniendo y quitando periódicos en el suelo y moviendo calderitos de una gotera a otra, no sé que sería de mi. No es por exagerar pero llueve más dentro que fuera-prometo vídeo o foto en su defecto-, lo que demuestra lo mucho que el ayuntamiento de la república bananera de Langredo se ocupa de las instalaciones de lo que quiere sea un pueblo ejemplar.
Me tengo pillada hoy tal panzada de aburrimiento que me dio la tarde para ampliar la mala imagen de la asociación: original y resultado memorable, original y lo que no podía ser otra cosa, original y fantasías orientales, original y más original aun, original y la dama de los gatos... En fin, espero que nadie se mosquee por mi entretenimiento, aunque si es así prometo poner esos carteles negros que hacen irreconocible al sospechoso.

Vacaciones, vacaciones, vacaciones... (2 de 2)

Personal
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"El descenso" es una novela de terror de lo mejorcito que leí últimamente y nuestro “descenso” no fue para menos. Al menos desde mi punto de vista. Era un supuesto deporte de los llamados de aventura, de los que te piden la adrenalina que yo no tengo. Empezamos una caminata de ascenso por paraje plagado de ablanos para llegar a una bucólica majada que se revelaría con el discurrir de los hechos como “la salvación”. Soy una caguica, lo sé. Sobre todo después de este día. El descenso por el río me dejó un poco asustada, sobre todo gracias a mi hipocondría y a mis “crisis nervio-aprensivas” sobre aquello que no puedo controlar. Caminar por el río, rapelar y bajar toboganes. Las dos primeras vale, pero la última, va a ser que no. Sentabas el culo en una roca pulida llena de verdín y por donde se deslizaba un poco de agua y caías en una bañera natural con la suficiente profundidad generada por efecto del agua en caida constante como para no romperte la cabeza. Pero los pensamientos de “voy a reventar las rodillas o el cráneo” fueron superiores a mi. El ataque de pánico se acrecentó tras un resbalón rapelando que me dejó una rodilla morada y agilipollada para un par de semanas. Conclusión: a medio río media excursión salió por una vía de escape para acabar por una pequeña confusión escalando con los dientes la pendiente suma de una montaña llena de avellanos podres, zarzas y otros arbustos espinosos, así como de helechos- que todo sea dicho de paso, están fuertemente fijados al suelo y aguantan por 80 y pico kilos de tirón-. Eso si, vimos por el camino a las zarrigüeñas de Ice Age 2, esos ratoninos o similar que se afanan por hacerse los muertos cuando pasas por su lado, en lugar de esconderse. Molaban y en pleno acojone de “lost”, cansancio y nervios, tuve tiempo para disfrutar de dos roedores. En fin, cosas que pasan. Tras el paseito de varias horas ladera arriba, la majada de antes apareció y no pude evitar desfallecer y, todo sea dicho de paso, pillar garrapatas -era una sola, pero para mi la experiencia de tener un bicho con la cabeza metida en mi piel me hace referirme al osado insecto en plural-. Otra de las satisfacciones de llegar allí, encontrar el camino por donde subimos y llegar a los coches con barro hasta en las bragas -literalmente y pese al traje de neopreno para agua fría de carallo- fue la empana que Nuber y señora nos trajeron a los rezagados.
Las conclusiones de esta apasionante aventura fue un brazo vendado por hinchazón extraña de muñeca -menos mal que llevabamos a Cova-, contusiones múltiples y arañazos en todo el cuerpo, saber lo mucho que presta después de todo esto un baño de agua caliente y un pijama de franela. Y la más importante de todas: que tengo un novio que hizo lo imposible por sacarnos de allí. Es mi Riddick, o casi, y me tiene como una tontina, pero que se le va a hacer :-)~~~

Esta aventurilla no creo que la repita nunca más, al menos hasta que se me olvide la parte traumática. Aunque ya empiezo a recordarla como “lo mucho que nos reímos” y lo que unen las desgracias.
Después de esto, más playa, más cine, mas viajes al fondo del mar, más reuniones con buena gente y mejores amigos... Y la fiesta de Prau en el picadero del Trasgu: costillas, empanada, tartinas... y yo vomitando tooooda la tarde para acabar en urgencias con una banderilla intramuscular y un jarabe antivómitos. Eso y tres días de fiebre alta en la cama me dejaron como una sílfide (x-D) de 8 kilos menos, decía la mentirosa de mi báscula de baño. Aun tengo ganas de costillas ahora que me puedo acercar a la comida sin que me entren ganas de vomitar.

Aun así, este verano me descubrió que en las situaciones más traumáticas, aun queda un momento para el buen humor, y para ejemplo, unos cuantos botones: los ratones de la montaña, la escobilla del water de vaca con la que le dije a Cova que me hiciera un lavado de estómago, mis pensamientos de “si me dice que toy preñá la médica ahora que me está mirando la barriga con el estetoscopio, a Morfeo lo ingresamos en el hospital” mientras intentaba no vomitar y era examinada en urgencias por una médica- no, no voy a donar mi adn a la posteridad-,... Y todo así.

Menos mal que hay buen humor y buena gente al fin y al cabo, porque no sé qué sería de mi vida sin esa ironía que tanto me gusta...

Vacaciones, vacaciones, vacaciones.... (1 de 2)

Personal
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Y es que dan para mucho unas vacaciones y por ello voy a dividirlo en dos.

Este año por primera vez en mi vida -creo porque aún no cobré- he tenido vacaciones de las que prestan porque te las pagan. Durante el mes de agosto no paré ni un puñetero día y eso que mas que ganas de estar en casa no tenía: he visto cosas que vosotros no creeríais, atardeceres en la playa de Rodiles, elfos, xanas y diaños en la noche mágica de jardín botánico, los mercados de la Feria de Muestras de Xixón, cuasi olas polares en tierras de Castilla en pleno estío, laberintos de roca pulida por la fuerza de las corrientes...

En fin, que se me va la pinza. El verano pasó en buena compañía, empezando con baños en junio por el sofocante calor y con el agua fría de cojones. Estuve en la feria de muestras con quienes formarían lo que se podría llamar “la comunidad de la folixa”: Cova, Alea, Leo y Morfeo como fijos, y Nuber, Nubera, Xtrasgu y Xtrasga, Gurilla, Wikier y Novazuzu, Chipi y alguno más como compañeros de farra veraniega en menores proporciones. Todo empezó con la Semana Negra, cosa a la que nunca acudí por currar por los veranos -lejos- durante un largo periodo de mi vida. De ahí pasamos a piratear en las costas del Caribe y alguna que otra cosa más por el estilo, una visita a Castilla en pleno agosto en la que diluvió y bajaron las temperaturas hasta el punto de hacerte comer sopas de ajo sin rechistar, llegando al punto cumbre del verano: el descenso.

Mañana más que ya es tarde y hay sueñín...

Gilipolleces

Gurús
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Y sigo con la polémica hoy que noto que la luna llena me está afectando. Ayer leí una noticia en el periódico que me dejó conmocionada. Llevo a la espalda una licenciatura y un casi-doctorado en historia del arte y una de mis máximas dudas frente a todo el conocimiento sobre el tema que esto me proporcionó es la siguiente: ¿todas esas cosas que se dice sobre la temática o técnica de los cuadros es real? Porque sinceramente, a mi me parece que no. De mano, ser crítico de arte es la hostia: dices cosas sobre obras de arte y nadie te lleva la contraria porque tú eres el que sabe, o al menos eso aparentas. Que las obras del amigo Munch son un subproducto de una personalidad de psiquiátrico traumatizado por su madre, bla bla bla... sin duda, la personalidad de la gente condiciona sus subproductos pero decir que las obras de un pobre ido repiten en sus pinceladas patrones geométricamente perfectos y que es el único pintor de la historia que lo hace... desde mi punto de vista es cabalismo, o exceso de tiempo rascándose los webos, como se quiera pensar.
Sólo, y por la existencia de documentación, se puede afirmar que los griegos y los momentos de recuperación del clasicismo fueron únicos en las preocupaciones en arquitecturas, esculturas y pinturas por proporciones geométricas determinadas, cánones y similares. No así las corrientes del siglo XIX en las que primaba más la impresión de la vista de la obra y el efecto que ésta causaría en el espectador. Algunos de los artistas eran ilustrados en esas épocas, otros no tanto. Decir que a Van Gogh le iba la física y la dinámica de turbulencias de fluidos al pintar noches estrelladas es como decir que Dalí entendía de energía atómica cuando realizó sus series nucleares. El primer caso era prácticamente imposible, mientras que el segundo, era pura fantasía.
Una vez, tuve la oportunidad de preguntarle a un auténtico pintor cual era la causa de que en sus obras reprodujera múltiples motivos taurinos y me contestó que simplemente le gustaban, aunque quizás algún crítico pueda decir que “son el reflejo de la España sumergida y popular de finales del siglo XX a la búsqueda de sus orígenes...”. Como en el caso de la noticia de ayer, lo dicho: gilipolleces.

Pa qué rompete la cabeza, si es que la tienes, habiendo capullinos que lo hacen por tí

Asturias
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Hacer hoy en día una publicación es lo más fácil del mundo mundial: en la web cuelgas literalmente lo que te sale de los webos, sea tuyo, del vecino o de quien pase por allí en aquel momento. Y al hilo de la entrada de Novazuzu no me queda más remedio que quejarme, aunque claro está se podría decir que si cuelgas algo en la red, no te puedes hacer responsable de ello y puede pasar el hecho de que llegue uno o más guays, lo garren, lo metan en su web y digan que tienen un blog de puta madre. NOOOO, fiu, no, lo que tienes es una jeta que no puedes con ella. Pa cara dura la tuya, que por lo menos podías tener el detalle de poner de dónde sacas las historias y no similar que eres la fuente de la invención y que tu desparpajo contando historias es digno de los anillos parlantes del futuro decadente de la máquina del tiempo. En escritura de soportes tangibles, a los que tú robas se les denominaría “negros”, sin animo de ofender a nadie, aunque yo voy a dejarlo en la versión que nos ocupa, en un simple “plagio” con ánimo de ¿“lucro”? Hay que ser ladrón. ¿”Reconocimiento”? Hay que ser idiota. ¿”Fama”? Hay que joderse.¿"No se apreció el pequeño detalle de que hay que mencionar de dónde salen las cosas"? Hay que ser tonto.
Llamaime troll si vos entra en gana pero lo único que soy es una asturiana que se encuentra con un sitio que dice recopilar blogs de asturianos y ve que en realidad es una casa putes más de las múltiples que pueblan nuestra querida tierra. Así, que si pensabais que íbamos a seguir con la pasividad que nos caracteriza tras el último repunte bélico protagonizado por Duro y minería, vais de culo, tovía nos queda el derecho al pataleo.
De mis partes: CARA DURAS, OJALÁ OS ESCUPA EL DIABLO CIENMIL VECES EN EL CULO (viejo proverbio sabio de Sebi el del 7) :-P

Lecciones de vida

Deportes
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Las gafas rosas no funcionan, así que he decidido cambiar de táctica y hacerme pasivista, que no pacifista. Es decir, voy a seguir dejando que las cosas fluyan y caigan por su propio peso mientras espero tener un trabajo que me de para la independencia plena y soñada con una casina con prau para perro que no me haga perder piel masivamente. Si la cosa me toca mucho los webos, haremos como el cobarde y tomaremos la huida porque es lo único que vale, pero si aun así no se solucionan los problemas, habrá que plantar cara y luchar hasta la muerte.
El último año de mi vida ha sido lo peor que me ha pasado en el mi periplo histórico y mira que lo que no me pase a mi no le pasa a nadie. Eso sí, aprendí muchas cosas y muy interesantes, principalmente dos muy desagradables: los espejismos abundan más de lo creemos, igual que los lobos con piel de cordero y la segunda es que la especie humana es la única que si puede joder a otro individuo de la misma o de otra especie, lo jode. Pero bien, nada de tonterías, lo hunde pero hasta el fondo. Y coooomo le gusta hacerlo. Sin duda esto es de repercusiones seudoorgásmicas.
Por otro lado, y causándome una satisfacción enorme, descubrí que los verdaderos amigos aparecen en las peores condiciones y este año me aparecieron amigos como cuando sacas los donetes, donde menos lo esperabas.
Así que, con mis gafas rosas puestas e intentando el positivismo unido al pasivismo como si de político en nueva campaña electoral me tratara, quiero decir dos cosas: a quien ha intentado joderme le deseo lo mejor de este mundo, a ver si así se solucionan los motivos que causan este comportamiento. Y a mis amigos no les deseo nada porque sin duda son lo mejor que hay en este mundo y nada necesitan. Gracias por estar ahí.

Error de sistema... o no

Personal
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Últimamente estoy notando ciertos cambios. Pensé que sólo pasaban al acceder de la niñez a la adolescencia, pero debo de estar llegando a la senilidad o al menos a la crisis de los 30, 40, o similar. La cuestión es la siguiente: yo, enemiga feroz de las barbies, cruzada de lo terrible de la mujer objeto consumidora compulsiva de productos socialmente establecidos y marcados con un signo publicitario altamente cacareado, estoy mutando tremendamente cual power ranger metamorfoseándose. No sólo me compré una falda para este verano, yo que siempre defendí la comodidad del pantalón, si no que tiendo al uso de tacones desproporcionados, incluidas las sandalias tipo pin up. Pero lo peor de todo, es que por necesidades visuales acudí a una óptica a comprar unas gafas de pasta de las que nunca usé porque al no tener soporte en la nariz no me sacarían heridas por el calor y porque noté que últimamente “no veo un pijo” otra vez.

Mi idea eran las típicas negras de esas tan usadas por los “artistas new age” y la pseudo culturilla alternativa que pulula últimamente por todos los sitios. No por identificación con este grupo social, si no porque pensaba que el color negro era el que más pegaba con mi carácter, ese tan terrible semejante a la “cólera de diorrr” cuando se pone. La cuestión es que volví a casa con unas gafas de pasta, rosa y firmadas por una tal Carolina Herrera, 180 euros menos, varias dioptrías y un astigmatismo de más. Manda carayo. Yo, de rosa, en sandalias de tacón imposible y pija de NY.

Si alguien conoce a un exorcista, por favor que me lo mande. Creo que lo necesito.

Aunque nunca se sabe, igual ahora que miro a través de ese color, la vida me parece un poco menos amarga.

Who the hell are you?

Personal
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Esto es lo que contestaré la próxima vez que mi teléfono suene y en identificación salga “número sin identificar”. ¿Por qué? Pues porque me llama una señorita todas las semanas preguntando por mi del “instituto no se cuantos” y cuando contesto, simplemente me cuelga. Ahora ¿dónde está lo raro? Pues en el hecho de que la pava me habla en inglés. La primera vez me pilló tan por sorpresa que le contesté en alemán... La segunda en un inglés muy tímido y cortado por mi falta de práctica. Hoy descolgué:
- Diga?
- Hi, We call of XXXX Institute. Can I speak whit Menganita of Tall?
- Yes, It's me..
- ....
- Tell me please...
Y volvieron a colgar.

La próxima será mas bien del tipo de...
- Diga?
- Hi. We call of XXXX Institute. Can I speak whit ...?
- No, you can't. Before this, tell me: who the hell are you?

Porque al principio sentía intriga, pero ya estoy hasta los webos..

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